¿Alguna vez te has preguntado qué hay detrás de una botella de aceite que gana en Nueva York, Tokio y Los Ángeles al mismo tiempo? La historia de Finca Treurer no empieza en un concurso internacional ni en una sala de catas. Empieza en un sueño sencillo, casi terco, de un hombre mallorquín que quería volver a la tierra. Esa historia —la de la familia Miralles, la de un olivar en el corazón de la isla y la de un aceite que hoy se mide con los mejores del mundo— merece contarse desde el principio.
Contenido del artículo
- El origen: un hombre, una finca y una promesa a la tierra
- La finca: tierra, extensión y vocación oleícola
- La tradición oleícola de Mallorca como raíz
- La familia Miralles: el relevo que consolidó la excelencia
- El proceso: artesanía con rigor científico
- Perfil organoléptico y ficha técnica del aceite
- Calendario de cosecha y disponibilidad de la nueva añada
- Sostenibilidad y agricultura responsable
- DOP Oli de Mallorca: el ecosistema oleícola donde Treurer lidera
- El salto internacional: de Mallorca al mundo
- Premios y reconocimientos: la constancia como sello de identidad
- Treurer hoy: visitas, hotel y dónde comprar
- Preguntas frecuentes

Contenidos / Contents
El origen: un hombre, una finca y una promesa a la tierra
Todo comenzó con una decisión que muchos habrían considerado imprudente. Joan Miralles, el patriarca de la familia, tenía un sueño que gestó durante años trabajando en el sector turístico: quería volver a sus raíces y aportar a la comunidad un producto natural, sostenible y saludable. No era un productor de aceite de cuna. Era, ante todo, alguien que conocía Mallorca con la profundidad de quien la ha vivido desde dentro.
Como fundador y propietario de Treurer, Joan inició el proyecto en el año 2000 cuando adquirió la finca. La finca se asienta en es Pla, la llanura central de Mallorca, frente al Puig de Randa. Allí plantó tres mil olivos de variedad arbequina con una idea clara: producir un aceite de oliva virgen extra que reflejara el carácter de la isla —natural, sostenible y honesto.
Es Pla no es el Mallorca de las postales de playa. Es el Mallorca de verdad: una zona con un clima más pronunciado que el litoral, con inviernos más fríos y veranos más cálidos. Un entorno que exige y, a cambio, da carácter. Exactamente lo que Joan Miralles buscaba para su aceite y para el proyecto que estaba construyendo.
La finca: tierra, extensión y vocación oleícola
Conocer el proyecto de Treurer implica entender también el territorio que lo sostiene. La finca ocupa 33 cuarteradas —unidad de superficie agrícola mallorquina equivalente a unos 234.399 m²— y aproximadamente la mitad de esa extensión está dedicada al cultivo del olivo, mientras el resto se mantiene como bosque de pinos o garriga.
Ese equilibrio entre producción y naturaleza no es casual. Joan quería crear un producto tranquilo, reposado, pragmático y valioso, alineado con el carácter de la isla que tanto ama. La garriga que rodea los olivares no es terreno desperdiciado: es el pulmón de la finca, el hábitat que da contexto a cada árbol y a cada aceituna.
Hoy, Finca Treurer cuenta con más de 4.500 olivos de variedad arbequina, nacidos de la ilusión de la familia Miralles. Cada árbol es, en cierto modo, una declaración de intenciones: la de producir un aceite artesanal de Mallorca que no compita en volumen, sino en calidad.
La tradición oleícola de Mallorca como raíz
El legado de los Miralles no puede entenderse sin la historia oleícola de la isla que lo precede. El conocimiento oleícola en Mallorca se transmitió durante generaciones de forma oral y práctica, dentro de las explotaciones agrícolas que dominaban el interior de la isla: las possessions, grandes fincas que funcionaban como unidades económicas autosuficientes.
En estas fincas, el maestro oleícola —conocido localmente como el responsable del molí d’oli— era una figura de autoridad técnica y moral. No solo supervisaba la molienda: tomaba decisiones sobre el momento exacto de la cosecha, gestionaba el trabajo de los jornaleros y garantizaba la calidad del producto final.
Treurer bebe directamente de esa tradición. La finca aplica criterios de recolección y elaboración que conectan con los maestros oleícolas mallorquines: respeto por las variedades locales, recolección temprana y mínima intervención durante la extracción. No es nostalgia: es método con raíces. Y esas raíces son las que dan sentido a este proyecto oleícola de largo recorrido.
La familia Miralles: el relevo que consolidó la excelencia

Las grandes historias oleícolas son siempre historias de familia. Los Miralles son una familia tradicional mallorquina, unida e incansable, en la que se comparten alegrías, penas, objetivos comunes y sueños. Esa cohesión es parte fundamental de lo que hace a Finca Treurer diferente.
Hoy, el hijo de Joan, Miquel, lidera el proyecto con la misma convicción, pero con herramientas más sofisticadas. Miquel Miralles, CEO de Treurer, cuenta con formación en economía y derecho, y ha realizado numerosos cursos relacionados con el comercio exterior, la agronomía oleícola y las técnicas de producción de aceite de oliva virgen extra. Más de quince años de experiencia en el mundo del aceite son su aval para liderar el proyecto hacia los mercados internacionales más exigentes.
El relevo generacional no fue una ruptura, sino una profundización. En Treurer combinan conocimiento y experiencia adoptando una perspectiva innovadora, siendo muy exigentes en la consecución de su objetivo principal —la excelencia— y sintiéndose orgullosos de sus orígenes como pequeña empresa familiar mallorquina con valores profundamente arraigados.
El proceso: artesanía con rigor científico
Una de las claves de la trayectoria de Treurer es haber entendido pronto que la tradición y la innovación no son opuestos. Son aliados. El aceite artesanal de Mallorca que produce esta finca sigue los principios de siempre —recolección temprana, mínima intervención, respeto al fruto— pero con una precisión que los maestros del molí d’oli no podían imaginar.
Cada año, el equipo se ha enfocado en mejorar la calidad del aceite. En particular, en la última cosecha lograron reducir el tiempo desde la recolección hasta la producción del aceite a tan solo una hora, lo que ha resultado en un aumento significativo de las propiedades organolépticas del AOVE Treurer.
Una hora del árbol al molino. Ese dato resume mejor que cualquier discurso la filosofía de la finca: «la tierra, el sol y los árboles producen el aceite; nosotros solo tenemos el trabajo de extraerlo con respeto, dedicación y altos estándares». La frase es de Miquel Miralles, y es también el mejor resumen de la evolución del proyecto desde sus inicios.
Según la propia finca, las aceitunas se recogen en el envero —entre octubre y noviembre, cuando el fruto es casi verde— y se llevan a la almazara donde se procede a la extracción en frío, filtrado mediante centrifugación y embotellado en el menor tiempo posible. La variedad arbequina que cultivan, combinada con ese proceso supervisado en cada etapa, forma la base de un aceite que los paneles internacionales han reconocido repetidamente como uno de los mejores del planeta.
Perfil organoléptico y ficha técnica del aceite
Si estás evaluando si el AOVE de Finca Treurer encaja con tu cocina o con un regalo especial, conocer su perfil sensorial y sus datos analíticos es el primer paso. El aceite de Treurer es un arbequino de intensidad media, lo que significa que ofrece complejidad sin resultar agresivo: es accesible para quienes se inician en el mundo del aceite de calidad y, al mismo tiempo, suficientemente complejo para satisfacer a un catador exigente.
Ficha técnica del AOVE Treurer
| Parámetro | Valor orientativo | Referencia |
|---|---|---|
| Variedad | Arbequina 100% | DOP Oli de Mallorca |
| Acidez máxima | < 0,2 % | AOVE categoría superior |
| Momento de recolección | Envero (fruto casi verde) | Oct.–Nov. |
| Tiempo árbol–almazara | ≤ 1 hora | Última cosecha |
| Extracción | En frío, centrifugación | Proceso mecánico |
| Intensidad | Media | Panel NYIOOC |
| Perfil aromático | Aceituna verde, hierba, almendra | Cata organoléptica |
Nota: los datos analíticos exactos (polifenoles totales, índice de peróxidos) varían por cosecha. Consulta la ficha técnica actualizada en la web oficial de Treurer.
Aromas y sabores destacados
En nariz, el AOVE de Treurer presenta notas frutadas de aceituna verde fresca, con matices herbáceos que recuerdan a la hierba recién cortada y un fondo sutil de almendra. En boca, la entrada es suave y untuosa, con un amargor elegante y un picante moderado al final —señal inequívoca de un aceite rico en polifenoles y, por tanto, de alta calidad antioxidante. La cosecha temprana que practica la finca potencia precisamente esas notas verdes y esa vivacidad en el retrogusto.
Maridajes recomendados
Gracias a su perfil equilibrado, el aceite de Treurer funciona en un abanico amplio de usos:
- En crudo: sobre ensaladas, carpaccios de verduras o pescado, tostadas con tomate y sal mallorquina.
- Con proteínas suaves: pescado blanco al vapor, pollo asado, huevos escalfados.
- En repostería: bizcochos y magdalenas donde sustituye a la mantequilla con un resultado más ligero y aromático.
- Como acabado: sobre sopas frías (gazpacho, vichyssoise) o risottos justo antes de servir, donde el calor libera sus aromas sin degradar sus propiedades.
El propio equipo de Treurer recomienda usarlo en crudo siempre que sea posible para preservar íntegras sus propiedades organolépticas y nutricionales. Si quieres explorar recetas concretas con AOVE Treurer, en el sitio encontrarás inspiración culinaria pensada para sacarle el máximo partido a cada botella.
Calendario de cosecha y disponibilidad de la nueva añada
Uno de los aspectos que más preguntan los compradores de AOVE premium es cuándo estará disponible la próxima cosecha. En Finca Treurer, el ciclo tiene una lógica clara que conviene conocer antes de hacer tu pedido.
¿Cuándo se recoge la aceituna?
La recolección se realiza entre octubre y noviembre, cuando la aceituna alcanza el envero —ese momento en que el fruto pasa del verde intenso a los primeros tonos violáceos y concentra la mayor cantidad de polifenoles y antioxidantes naturales. Recoger en ese punto, antes de la madurez plena, es la decisión que define el carácter del aceite de Treurer: más vivo, más complejo y más estable.
¿Cuándo sale al mercado la nueva añada?
Tras la extracción y el embotellado, el aceite de la nueva cosecha suele estar disponible a partir de noviembre o diciembre del mismo año. Sin embargo, la producción de Treurer es limitada por su propia naturaleza artesanal, y algunas cosechas se agotan antes de que llegue la siguiente. La cosecha 2024, por ejemplo, registró una producción reducida por condiciones meteorológicas, lo que obligó a cerrar ventas temporalmente hasta la nueva añada de octubre.
Cómo reservar la cosecha anticipada
La mejor forma de asegurarte el aceite de la cosecha más reciente es reservar con antelación a través de la web oficial de Finca Treurer. Además, los miembros del Treurer Club —a los que se puede acceder desde la primera compra cumpliendo condiciones mínimas de fidelidad— disfrutan de acceso exclusivo al oli novell durante el mes de noviembre, antes de que salga a la venta general. Si eres un consumidor habitual de AOVE de calidad, ese acceso anticipado es uno de los beneficios más valorados del programa.
Sostenibilidad y agricultura responsable
Cuando Joan Miralles habló de producir un aceite «natural y sostenible», no era marketing: era una hoja de ruta. La trayectoria de Finca Treurer en materia medioambiental se sustenta en decisiones concretas que van más allá del discurso.
Gestión del territorio y biodiversidad
El hecho de que casi la mitad de la finca se mantenga como garriga y bosque mediterráneo no es una concesión estética: es una decisión estratégica de gestión del ecosistema. La vegetación autóctona actúa como corredor biológico, favorece la presencia de polinizadores y contribuye a la retención de humedad del suelo, reduciendo la necesidad de riego en los meses más secos. En una zona como es Pla, donde el agua es un recurso escaso, esa gestión del paisaje tiene un impacto directo en la huella hídrica del cultivo.
Recolección temprana y mínima intervención
La recolección temprana —antes de que la aceituna alcance la madurez completa— no solo produce un aceite más rico en polifenoles: también reduce la presión sobre el árbol y permite una extracción más limpia, con menor generación de alpechín por kilo de fruto procesado. El alpechín, el subproducto líquido de la almazara, es uno de los residuos más problemáticos del sector oleícola; minimizarlo desde el proceso es una forma de sostenibilidad que empieza en el campo, no en la depuradora.
Compromiso con la DOP Oli de Mallorca
Treurer produce bajo el paraguas de la Denominación de Origen Protegida Oli de Mallorca, la única DOP oleícola de las Islas Baleares. Para el consumidor, esto implica garantías concretas: el aceite ha sido producido íntegramente en Mallorca con variedades autóctonas o adaptadas, ha superado controles analíticos y organolépticos del consejo regulador, y cumple con los estándares de trazabilidad que la denominación exige. Treurer no solo cumple esos estándares: los supera sistemáticamente, como demuestran sus palmareses internacionales.
DOP Oli de Mallorca: el ecosistema oleícola donde Treurer lidera
Para entender el peso de Finca Treurer dentro del panorama oleícola balear, conviene situar la DOP Oli de Mallorca en su contexto real. No es una denominación masiva: es una de las más selectas y exigentes de España.
La DOP ampara cuatro variedades de aceituna: la mallorquina autóctona, la arbequina, la empeltre y la picual. Cada una aporta un perfil sensorial distinto —desde la suavidad almendrada de la mallorquina hasta las notas frutadas y equilibradas de la arbequina que cultiva Treurer—, lo que convierte a la denominación en un mosaico de matices dentro de una misma isla.
En cuanto a dimensión, la DOP reúne a más de un centenar de marcas inscritas, con una producción de aceite calificado que raramente supera los 400.000 litros anuales. Esa escasez relativa —frente a denominaciones andaluzas que producen decenas de millones de litros— es precisamente lo que hace que un Gold Award en el NYIOOC obtenido por un productor de la DOP tenga tanto peso: no hay margen para el aceite mediocre cuando el volumen es tan limitado.
Dentro de ese ecosistema, Finca Treurer ocupa una posición singular: es la finca más premiada internacionalmente bajo el sello DOP Oli de Mallorca, y sus galardones han contribuido a elevar la visibilidad de toda la denominación en mercados como Japón, Alemania o Estados Unidos. Ser parte de la DOP no es solo un requisito de trazabilidad para Treurer; es también una forma de poner en valor el territorio que da carácter a cada botella.
El salto internacional: de Mallorca al mundo
La excelencia del aceite de Treurer no tardó en trascender las fronteras de la isla. En 2023, la finca debutó en el NYIOOC World Olive Oil Competition —el mayor concurso de calidad de aceite de oliva del mundo— y llegó directamente al Gold Award. Fue el momento en que este proyecto oleícola mallorquín cruzó el Atlántico.
«Somos una empresa familiar muy pequeña centrada en la calidad y la innovación de procesos, y este premio es el reconocimiento de muchos años de esfuerzo, del que estamos muy orgullosos», declaró Miquel Miralles tras aquel primer galardón en Nueva York. Esas palabras definen con precisión lo que Treurer representa: no una multinacional del aceite, sino una finca oleícola mallorquina que compite —y gana— en la primera división mundial.
En 2024, Treurer repitió Gold Award en el NYIOOC por su arbequina de intensidad media, confirmando que el primer galardón no había sido un golpe de suerte. Y el reconocimiento no se detuvo ahí: la cosecha 2024 fue galardonada con cinco medallas de oro en competiciones en Nueva York, Los Ángeles, Tokio, Berlín y Londres.
Premios y reconocimientos: la constancia como sello de identidad

Lo que hace singular la trayectoria internacional de Finca Treurer no es un premio puntual, sino la consistencia. El NYIOOC 2026 otorgó a Treurer el Gold Award por cuarto año consecutivo, confirmando la calidad constante de un AOVE que ya ha ganado su lugar entre los mejores del mundo. Cuatro continentes, siete competiciones internacionales y un veredicto unánime: este es el palmarés de una finca que no compite en volumen.
A estos reconocimientos internacionales se suma el ámbito nacional: Treurer ha sido considerado el mejor aceite de oliva de intensidad media de España en IberOleum. Un palmarés que convierte a esta pequeña finca familiar de Algaida en una de las referencias más premiadas del sector oleícola español.
Estos galardones consolidan la posición de Treurer como uno de los molinos más premiados de Mallorca y como embajadores de la DOP Oli de Mallorca en los mercados internacionales. La trayectoria de la finca es, en ese sentido, también la historia de una denominación de origen que encuentra en Treurer a uno de sus mejores narradores.
Treurer hoy: visitas, hotel y dónde comprar
El proyecto de Finca Treurer no es solo pasado: es un proyecto en permanente evolución. Lo que empezó como una apuesta familiar se ha convertido en una referencia del sector. Y esa referencia hoy se vive, no solo se lee.
Visitas guiadas al olivar y al molino
Con las visitas guiadas, la familia Miralles y el personal de Treurer pretenden crear un vínculo entre los clientes y el producto estrella: el aceite de oliva virgen extra. Cada visita es, en miniatura, un recorrido por toda la trayectoria de la finca: desde el olivar hasta el molino, desde la tradición mallorquina hasta los premios internacionales.
Hay dos modalidades principales:
- Visita programada (grupos abiertos): duración de 1,5 a 2 horas con degustación de aperitivo mallorquín. Se celebra los miércoles y sábados de 11:00 a 14:00 h. Precio: 49,50 € por adulto y 23,70 € por niño (6-14 años); entrada gratuita para menores de 6 años. Idiomas: español, catalán, inglés y alemán.
- Visita programada con cata de vino: formato de 3 horas que incluye taller de cata y maridaje. Precio: 79,50 € por adulto, 49,50 € por joven (15-17 años) y 23,70 € por niño. También los miércoles y sábados.
- Visita privada: hasta 12 personas, con flexibilidad de fecha y hora (salvo miércoles tarde y sábado mañana). Disponible en español, catalán, inglés y francés.
La reserva previa es imprescindible en todas las modalidades. Puedes hacerla directamente en la web de Treurer o a través de plataformas de actividades autorizadas. La finca dispone de parking propio.
Hotel de agroturismo
La finca alberga también un hotel de agroturismo donde el entorno natural —cultivos de olivos y bosque mediterráneo— rodea al huésped, y solo el sonido lejano de las labores del campo rompe esporádicamente el silencio. Una manera de entender el lujo que encaja perfectamente con los valores que Joan Miralles imprimió en este proyecto desde el primer día. Los huéspedes del hotel tienen acceso a la finca y pueden participar en actividades vinculadas al ciclo del olivar, especialmente en temporada de cosecha (octubre-noviembre).
Dónde comprar el AOVE Treurer
El aceite de Finca Treurer llega al consumidor final a través de varios canales. La tienda online de la finca (treurer.com) es el canal más directo y permite adquirir las últimas cosechas con envío a toda Europa. El precio orientativo de una botella de 500 ml de AOVE Treurer se sitúa en la franja premium del mercado —coherente con sus galardones y su producción artesanal limitada—, lo que lo convierte en un regalo gastronómico de alto valor percibido.
Además, el aceite de Treurer está presente en tiendas especializadas en productos gourmet en España y en distribuidores selectivos en mercados como Alemania, Reino Unido, Japón y Estados Unidos. Si quieres asegurarte de recibir el aceite de la cosecha más reciente, la compra directa en la finca o a través de su web es siempre la opción más recomendable: evitas intermediarios y puedes reservar la nueva añada antes de que se agote.
Visitar Finca Treurer es, en definitiva, entrar en una historia que todavía se está escribiendo. Una historia de tradición oleícola familiar, de una tierra que da carácter a cada gota de aceite, y de una familia mallorquina que decidió apostar por la excelencia cuando nadie se lo pedía. Esa apuesta, hoy, habla por sí sola.
Preguntas frecuentes sobre Finca Treurer
¿Cuándo se fundó Finca Treurer?
Finca Treurer fue fundada en el año 2000, cuando Joan Miralles adquirió la finca en Algaida, en el corazón de es Pla, y comenzó a plantar sus primeros olivos de variedad arbequina con el objetivo de producir un aceite de oliva virgen extra que reflejara el carácter natural y honesto de Mallorca. Ese es el punto de partida de la Finca Treurer historia.
¿Qué variedad de olivo cultiva Treurer?
Treurer trabaja exclusivamente con la variedad arbequina, cultivada en más de 4.500 olivos repartidos por la finca. Esta variedad, adaptada al clima interior de Mallorca, produce un aceite de intensidad media con un perfil afrutado y equilibrado que ha sido reconocido en los concursos más prestigiosos del mundo.
¿Qué premios internacionales ha recibido el aceite de Treurer?
El AOVE de Finca Treurer ha obtenido el Gold Award en el NYIOOC de Nueva York durante cuatro años consecutivos (2023, 2024, 2025 y 2026), además de medallas de oro en el Olive Japan de Tokio, el Los Angeles Extra Virgin Olive Oil Competition y competiciones en Berlín y Londres. En España, ha sido reconocido como el mejor aceite de intensidad media por la Guía Iber Oleum. Cada uno de estos galardones forma parte de la Finca Treurer historia de excelencia internacional.
¿Se puede visitar Finca Treurer?
Sí. Finca Treurer ofrece visitas guiadas al olivar y al molino, incluyendo una cata de aperitivo mallorquín vinculado al aceite de oliva. Las visitas se realizan en español, catalán, inglés y alemán, y hay opciones tanto grupales como privadas. La finca también cuenta con un hotel de agroturismo para quienes quieran vivir la experiencia de forma más inmersiva y descubrir en primera persona la Finca Treurer historia.










